Ensalada de berros de jardín con almendrucos y flores

Encontrarse bajo un almendro en esta época y no caer en la tentación de hincar el diente en sus frutos aún verdes para hacerse con el tierno y carnoso fruto que rezuma frescura, se me ha hecho siempre imposible. La imagen pertenece a uno de esos álbumes de infancia en el que olores, colores y sabores te transportan a un tiempo que siempre parece mejor.

La jornada que pasé de hortelana tuvo su recompensa en forma de una cesta repleta de lechugas, vainas varias y flores, sí esas flores que se comen y que no solo dan un toque de color al plato, pues pueden dotarlo de pequeños matices picantes y algo de aroma.
En algunos puestos de mercado y algún supermercado, puedes hacerte con pensamientos, flores de habas e incluso rosas. Yo recolecté algunas más comunes, sobre todo en un huerto, como son las de borraja (Borago officinalis), de un morado intenso y otras silvestres como las de adormidera y las margaritas.  Eso sin contar las de los propios berros de jardín. Eso sí, si las vamos a consumir, hemos de estar completamente seguros de que no se ha fumigado en ese lugar.

Los almendrucos, recién cogidos del árbol, no son fáciles de abrir si se quiere conservar entero el fruto, pero con la ayuda de un cuchillo se puede conseguir, el truco es ubicar el filo sobre la estría que recorre uno de los lados de la cáscara con fuerza, pero tampoco demasiada para no partir el fruto en dos.
Los berros de jardín son suaves y tiernos, pero siempre nos podríamos conformar con berros comunes o incluso con rucula tierna.
En cuanto al vinagre, si tenéis ocasión, probad los Flor de balsámico de Llum de sal en prácticamente toda su gama, aunque mis favoritos son el de mango, el de frambuesa y el que he utilizado para esta ensalada, de miel y nuez.

Para 4 personas

300g de berros de jardín

½ taza de almendrucos pelados
Flores

3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de miel
1 cucharada de vinagre balsámico
Sal
Pimienta negra

Ponemos en remojo los berros al menos una hora antes de comer para que se espabilen un poco.
Pelamos los almendrucos.
En un cuenco, emulsionamos el aceite, vinagre, miel, sal y pimienta.
Disponemos los berros en una ensaladera junto con los almendrucos. Añadimos las flores (en el caso de las margaritas y la adormidera sólo los pétalos). Aliñamos en el último momento y servimos.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. EnLaLuna dice:

    Que envidia… nada más lejos del gris, plomizo y sucio Madrid que ese huerto maravilloso lleno de flores comestibles y berros… Preciosa ensalada, y seguro que deliciosa…

  2. Muy buenos días! Te sigo la pista desde todorecetas y aquí me quedo a seguirte.Genial esa ensaladita de berros, qué apetecible!Besos

  3. El mérito de huerto es de mi tío, que vive en el campito, aunque de cada vez estoy más motivada para montar el mío propio en la terraza, algo que quise hacer en Barcelona, pero que dejé estar precisamente por el tema de la polución….Un saludo y gracias por la visita y las palabras.Besos!

  4. Gracias, Beatriz, me alegro de tenerte por aquí!

  5. Marga dice:

    oh que bona , aquí a les floretas liles jo de petita les solia agafar els di deiam flors de fugaseta, perque abans de obrir-se tenen forma de fugaseta de formatge . jajaja un beso presiosa !!

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